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domingo, 11 de junio de 2017

miércoles, 1 de abril de 2015

Jardines frente al mar


Como elogio del hombre a la eternidad
parecen estos ángulos con flores boquiabiertas,
mariposas como almas,
jardines de hondo encarnado
adonde acuden el viento y la sal de la ribera,

enjambres de tallos
que el cielo alborota con un soplo de hermosura,
arte y labor

frente al nudo salobre de los acantilados.


Del poemario “Algario”, Ed. Vitruvio 2002. Daniel Astur Vega. 

domingo, 31 de agosto de 2014

Acantilado (El descenso)



Partir de la luz hacia un seno de olas,
vaciarse en corrientes;
hay en ese anhelo una joya indescifrable,
un temblor a solas de acantilado.

Descender,
estallar por rompientes como alas de espuma,
el vértigo azul de la mar acudiendo a los ojos,
retornar al instinto marino
de cuyos limos provengo.

Del poemario “Algario”, Ed. Vitruvio 2002
Daniel Astur Vega. 

jueves, 3 de febrero de 2011

Visión de sirena

En la taberna del puerto

¿Quién cuenta las horas del agua, sueña trasluces,
mares secretos y si la invade el sonido,
extasiada repta los arenales?

A las proas acudes doncella de senos y escamas,
hermética llegas al rumor de las tabernas
desde un mar imaginario donde brama el arrecife,
hembra de nuevo
surges del liquen hacia órbitas vivas
y ya existes en los muelles hechizada por el humo
del tabaco y el gemir de los cristales.

¿Quién sabe más de distancias si en su pecho anidan
los horizontes?

Atrás ha dejado el misterio, los atlas, e inunda
brasas y fogones con naufragios,
contando historias en los vasos de los hombres
con un habla enamorada de total respiración.

Ebria de mundo,
recita el paso de una ola interminable
como vértebras saladas, un rapto de dulce ulular,
trance que nadie desoye y a todos abarca.

¿Quién exhala el océano por sus poros azules?

Tan a la orilla que casi estremece ella se ciñe
a la roca y estalla,
cuerpo de red, salobre jugo de sirena,
los peces nutricios la adoran como a un talismán.

A veces la ideo y su imagen me embriaga, quisiera
ser llevado por su canto de abstracción,
la acuática leche virgen, las inmortales derivas.
La ideo en hermosa desnudez
buscando el fuego,
sin otro pensamiento que encontrarnos
para ser sangre,
límite oscuro y vidente
en los últimos sorbos de mi inundación.


Copyright Daniel Vega, Algario